La Beneficencia departamental ofrece alojamiento, atención especializada en salud y actividades para promover la autonomía de personas mayores y con discapacidad mental o cognitiva.

La atención a las poblaciones más vulnerables es el eje del modelo que desarrolla la Beneficencia de Cundinamarca en sus centros de protección, donde se brinda alojamiento y cuidado especializado a personas mayores y personas con discapacidad mental o cognitiva que requieren acompañamiento.

La oferta incluye servicio de enfermería las 24 horas, atención en psiquiatría, psicología y nutrición, además de espacios terapéuticos ajustados a las necesidades de los usuarios. También contempla vestuario, calzado, elementos personales y áreas para estimular las capacidades cognitivas y motrices.

Más allá de la atención básica, los centros promueven la participación mediante talleres artísticos, manualidades, agricultura y proyectos productivos adaptados. Estas actividades buscan conservar habilidades, fortalecer la autonomía y facilitar la integración social, con posibilidades de participación productiva cuando las condiciones lo permiten.

Según explicó Lucila Caicedo, subgerente de Protección Social de la entidad, el modelo integra atención en salud, nutrición e inclusión. Para desarrollar esta labor, la Beneficencia articula acciones con las alcaldías y las redes familiares, en concordancia con las políticas departamentales de envejecimiento, vejez y discapacidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Escanea el código