La autoridad ambiental suspendió descargas de residuos líquidos en cuatro predios tras denuncias ciudadanas por afectaciones al suelo y al agua.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso una medida preventiva de suspensión inmediata de vertimientos a tres empresas avícolas que operan en Granada, provincia del Sumapaz, luego de evidenciar descargas directas de aguas residuales producto del sacrificio de aves sobre el suelo y cuerpos de agua cercanos. La acción se concentró en cuatro predios ubicados en la zona rural del municipio.
La decisión se dio tras denuncias de la comunidad por malos olores y proliferación de vectores, situación que venía siendo objeto de seguimiento por parte de la Dirección Regional Sumapaz. En la más reciente visita técnica, los profesionales constataron saturación del terreno y vertimientos sin manejo adecuado, lo que representaba una afectación directa a los recursos suelo y agua.
Durante la inspección, el personal de las empresas indicó que las aguas residuales eran conducidas a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) y luego a la red de alcantarillado municipal. Sin embargo, la CAR confirmó que la conexión de dicha planta se encuentra suspendida desde 2024, por lo que no se tiene claridad sobre la disposición final de los residuos líquidos generados por la actividad.
La medida preventiva ordena la suspensión inmediata de los vertimientos asociados al beneficio animal. Su incumplimiento podría acarrear sanciones administrativas y consecuencias penales. La CAR anunció que hará seguimiento permanente y que su Dirección Jurídica Ambiental evaluará la pertinencia de interponer denuncia por daño ambiental ante la Fiscalía General de la Nación.

