En su alocución dominical, el presidente electo anunció una financiación de hasta US$9 mil millones con CAF, propuso trasladar su posesión a Cali, planteó una profunda reestructuración de la red diplomática, impulsará una Presidencia desde las regiones y aseguró que responderá a las críticas con “más trabajo, más resultados y más compromiso con Colombia”.

Abelardo de la Espriella presentó varios de los anuncios con los que prevé iniciar su mandato el próximo 7 de agosto y aseguró que su gobierno llegará preparado para asumir las riendas del país. Durante su intervención anunció que CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe manifestó su disposición de respaldar a Colombia con una financiación de hasta US$9 mil millones para proyectos de infraestructura, salud, educación, seguridad energética, conectividad, transformación digital y desarrollo regional. Según afirmó, este respaldo constituye una muestra de confianza internacional en el nuevo gobierno y en el país.

En materia institucional, anunció que presentará al Congreso un proyecto de acto legislativo para que Barranquilla sea reconocida constitucionalmente como capital alterna de Colombia, desde donde funcionaría una sede permanente de la Presidencia, junto con otras sedes en Medellín y Cali. También informó que designará un gerente especial para Bogotá con el propósito de coordinar los asuntos pendientes entre la Nación y la capital; expresó su intención de convertir la Casa de Nariño en un museo abierto al público y señaló que el despacho presidencial en Bogotá funcionaría desde el Palacio de San Carlos. En materia de seguridad, indicó que el fortalecimiento del batallón de alta montaña en Jamundí será una prioridad desde el inicio de su administración y reiteró que el restablecimiento del orden público será uno de los principales ejes de su gobierno.

De la Espriella también solicitó al Congreso trasladar la ceremonia de posesión presidencial del 7 de agosto de Popayán a Cali, al argumentar que los cierres recurrentes del aeropuerto de la capital caucana por la actividad volcánica podrían afectar la logística del evento. Explicó que busca mantener el homenaje a las Fuerzas Militares y de Policía que prometió durante la campaña y anunció que, una vez asuma la Presidencia, su primer Consejo de Seguridad se realizará en la Base Aérea Marco Fidel Suárez, en Cali. Asimismo, anunció que impulsará una reestructuración de la red diplomática colombiana, que incluye el cierre de las embajadas en Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania, Senegal y Sudáfrica; la suspensión de la apertura de la embajada en Palestina; el cierre de cerca de 15 consulados; la unificación de algunas representaciones diplomáticas; la reapertura de la embajada en Jerusalén; la apertura de una nueva sede en Nigeria y una auditoría a las misiones diplomáticas durante los primeros 100 días de gobierno.

En el frente económico y empresarial, el presidente electo anunció la creación de un Comité de Sabios ad honorem, encabezado por el empresario Arturo Calle, para asesorar al Gobierno en asuntos estratégicos, y presentó la Ruta Milagro, un programa de acompañamiento para emprendedores y pequeños empresarios que comenzará con el caso de un comerciante identificado como don Luis, a quien invitó a la ceremonia de posesión presidencial. Según explicó, el ahorro derivado de la reorganización del servicio diplomático se destinaría a fortalecer la seguridad, la salud, la educación y la infraestructura, además de avanzar hacia la digitalización de los trámites consulares.

Al concluir su intervención, De la Espriella respondió a las críticas que ha recibido durante la transición y aseguró que no desviará su atención de las tareas de gobierno. “Los tigres no tenemos el derecho a detener la marcha por esa tontería”, afirmó, al señalar que su respuesta será “más trabajo, más resultados y más compromiso con Colombia. También sostuvo que llegará a la Presidencia con un equipo preparado, proyectos estructurados y respaldo internacional, antes de cerrar su alocución con un mensaje de unidad, una invocación a Dios, un reconocimiento a la Fuerza Pública y su consigna: ”¡Firme por la patria!”.

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