La autoridad ambiental detectó vertimientos sin permiso, manejo irregular de escombros y afectación a 31 árboles en zona rural del municipio.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó la suspensión inmediata de una operación minera ubicada en zona rural del municipio de Madrid, luego de comprobar reiterados incumplimientos ambientales que estaban generando afectaciones al agua, el suelo y la cobertura vegetal. La medida se adoptó tras varias denuncias ciudadanas y una inspección técnica y jurídica adelantada por la Dirección Regional Sabana Occidente, con apoyo de la Policía Nacional.
Durante las visitas al predio, la CAR evidenció disposición inadecuada de residuos de construcción y demolición, vertimientos de aguas no domésticas directamente al suelo sin autorización y un aprovechamiento forestal sin permiso, que dejó como resultado la afectación de 31 árboles de eucalipto. Las irregularidades contravienen el plan de manejo ambiental con el que la empresa operaba desde 1997, lo que motivó la imposición de la medida preventiva.
Según explicó la directora regional de la CAR Sabana Occidente, Lina Camila Cortés Acosta, la decisión implica no solo la suspensión de la extracción de materiales, sino también la prohibición de recibir y disponer escombros en todo el predio. La autoridad ambiental reiteró que estos residuos deben ser entregados únicamente a gestores autorizados, advirtiendo que su manejo ilegal representa un riesgo directo para los ecosistemas y las comunidades del territorio.

