La entidad presentó en su rendición de cuentas más de 70 operativos en el territorio y cerca de mil acuerdos de conservación durante la vigencia 2025.
Lo más contundente de la gestión 2025 de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca fue el control ambiental, reflejado en más de 70 operativos en zonas críticas y un aumento en la toma de decisiones frente a infracciones. Estas acciones apuntaron a frenar actividades que afectan fuentes hídricas y ecosistemas estratégicos del departamento.
La entidad firmó cerca de mil acuerdos con productores, una de las apuestas más visibles para involucrar directamente a las comunidades en la conservación ambiental. A esto se suma la instalación de 178 paneles solares en colegios, como parte de la transición hacia energías más limpias.
En la gestión del recurso hídrico, la CAR incorporó herramientas de monitoreo con inteligencia artificial en la cuenca del río Bogotá, buscando mejorar el seguimiento en tiempo real de las condiciones del afluente y anticipar riesgos. A esto se sumó la entrega de kits de cosecha de agua y tanques de almacenamiento en varios municipios, una medida orientada a el acceso y la autonomía de las comunidades frente al abastecimiento.
Otro de los puntos que marcó la vigencia fue la ejecución de estrategias comunitarias de restauración, donde habitantes de los territorios asumieron un papel directo en el manejo de recursos y en la recuperación de ecosistemas.

