La Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres explicó cómo se prepara el municipio para enfrentar el fenómeno de El Niño, hizo un llamado al ahorro de agua, anunció nuevas capacitaciones para la comunidad y expuso los proyectos que buscan reducir la vulnerabilidad del territorio.
Fusagasugá avanza en la preparación para enfrentar el fenómeno de El Niño y los riesgos asociados a la temporada seca. Así lo explicó la directora de Gestión del Riesgo de Desastres, María José Garay Molina, quien señaló que el municipio presenta una alta vulnerabilidad a inundaciones, movimientos en masa, avenidas torrenciales e incendios forestales debido a sus condiciones geográficas, la topografía y el comportamiento de quebradas como La Parroquia y El Jordán, cuyos cauces y canalizaciones incrementan el riesgo durante las temporadas de lluvias. La Administración Municipal activó un trabajo articulado con Empresas Públicas de Fusagasugá, Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Policía, la Gobernación de Cundinamarca, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y los acueductos rurales para fortalecer los planes de contingencia y los protocolos de respuesta.
Uno de los principales llamados de la funcionaria fue a prevenir los incendios forestales, teniendo en cuenta que el municipio ya ha atendido varios eventos antes del inicio oficial de la temporada seca. Reiteró que está totalmente prohibido realizar cualquier tipo de quema, incluso de residuos de poda o material vegetal, e invitó a denunciar estas prácticas y el desperdicio de agua a través de las líneas de atención de la Dirección de Gestión del Riesgo. Además, recomendó hacer un uso eficiente del recurso hídrico mediante su reutilización en actividades domésticas, evitar el lavado innecesario de vehículos y fachadas, revisar los amarres de los techos ante posibles vendavales y contar con reservas de agua para afrontar eventuales desabastecimientos.
Garay Molina también destacó la estrategia Comunidades Resilientes, con la que se capacita a habitantes de barrios y veredas en primeros auxilios, atención básica de incendios, evacuación, manejo de emergencias y respuesta ante eventos naturales. Las jornadas serán divulgadas a través de los canales oficiales de la Alcaldía e incluyen simulaciones y herramientas prácticas para que las familias sepan cómo actuar. La directora recomendó además contar con una mochila de emergencias con documentos, medicamentos, agua, alimentos no perecederos y elementos básicos, así como construir viviendas con licencia y bajo normas de sismorresistencia para disminuir los riesgos frente a un eventual movimiento telúrico.
En materia de capacidad institucional, la directora explicó que la dependencia ahora hace parte de la Secretaría de Sostenibilidad Ambiental y Bienestar Animal, aunque mantiene funciones exclusivas para la gestión del riesgo y administra el Fondo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres. Señaló que el presupuesto pasó de 600 millones a cerca de mil millones de pesos en 2026, recursos que han permitido intervenir puntos críticos y fortalecer la capacidad de respuesta. Agregó que el municipio cuenta con organismos preparados para atender hasta cuatro incendios forestales de manera simultánea y mantener monitoreo permanente de las zonas más vulnerables. No obstante, reconoció que las necesidades superan la disponibilidad de recursos y que existen proyectos radicados ante el Gobierno nacional por 22 mil millones de pesos, además de la necesidad de invertir cerca de 23 mil millones para reubicar familias asentadas en sectores de alto riesgo como Casa del Alto y Monteverde.
Frente a las gestiones con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Garay Molina aseguró que durante el anterior Gobierno Fusagasugá no logró materializar proyectos nacionales debido a situaciones administrativas derivadas de las investigaciones que rodearon a esa entidad y sostuvo que algunas comunidades recibieron promesas que, según explicó, no podían cumplirse desde el punto de vista técnico y legal. Indicó que la administración del alcalde continúa adelantando mesas técnicas y nuevas gestiones ante el Gobierno nacional para acceder a recursos destinados a obras de mitigación y protección de las familias más vulnerables, al tiempo que reiteró el llamado a la ciudadanía para asumir un papel activo en la prevención, participar en las capacitaciones y acatar las recomendaciones de las autoridades para reducir el riesgo en el municipio.


