Así lo sostiene el exsenador Víctor Velásquez Reyes, quien aseguró que el país pasó de ser un Estado confesional antes de la Constitución de 1991 a un Estado Teísta.
El exsenador de la República y abogado constitucionalista Víctor Velásquez Reyes aseguró que Colombia no es un Estado Laico, sino un Estado Teísta, al pronunciarse sobre la polémica generada por el encuentro de carácter religioso que sostuvo el presidente electo, Abelardo De La Espriella, junto a los integrantes de su gabinete antes de asumir el cargo. A su juicio, esa actividad no vulnera la Constitución ni representa una actuación ilegal por parte del mandatario.
Velásquez afirmó que el preámbulo de la Constitución, al invocar la protección de Dios, demuestra que el Estado colombiano reconoce un ser superior. Agregó que, tras la expedición de la Constitución de 1991, el país dejó de ser un Estado confesional, es decir, de reconocer oficialmente una religión, pero no perdió su carácter teísta. En ese sentido, sostuvo que los funcionarios públicos pueden expresar libremente sus creencias religiosas sin que ello implique desconocer la Carta Política.
Durante la entrevista, el excongresista cuestionó a los juristas y dirigentes políticos que calificaron como improcedente el acto religioso del presidente electo. Según dijo, la Constitución, la Ley 133 de 1994 sobre libertad religiosa y otras normas respaldan la protección de todas las iglesias y confesiones religiosas, por lo que consideró equivocadas las interpretaciones que sostienen que Colombia es un Estado laico.
El exsenador también defendió la participación de creyentes y líderes cristianos en la vida pública y aseguró que la fe no debe ser excluida de los escenarios del Estado. Asimismo, manifestó su desacuerdo con varias posiciones del progresismo en temas como el aborto, la diversidad sexual y el papel de las iglesias en la sociedad, al considerar que esas posturas se apartan de los principios que, en su criterio, consagra la Constitución.
Finalmente, Velásquez reiteró que, desde su interpretación jurídica, no existe una norma que defina a Colombia como un Estado laico y sostuvo que la discusión debe darse a partir del texto constitucional y de la legislación vigente. En ese contexto, insistió en que el presidente electo actuó dentro del marco de la ley al participar en un acto de carácter religioso previo a su posesión.


