Las nuevas viviendas fueron entregadas a familias en situación de vulnerabilidad, víctimas del conflicto y hogares afectados por condiciones de pobreza extrema.
Veintitrés familias de la zona rural de Ubalá recibieron una noticia que cambia sus condiciones de vida, las llaves de una vivienda nueva construida en sus propios terrenos. El proyecto, ejecutado entre marzo y agosto de 2026 con participación de la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía Municipal, representó una inversión superior a los $ mil 800 millones.
Las casas cuentan con 46 metros cuadrados construidos sobre placas de 52 metros cuadrados y fueron diseñadas con dos habitaciones, baño, sala-comedor y zona de ropas. El proyecto también contempló la instalación de soluciones de saneamiento básico mediante pozos sépticos, con el propósito de mejorar no solo las condiciones de la vivienda, sino también las del entorno donde habitan estas familias.
Entre los beneficiarios está María Cárdenas, quien tuvo que dejar su antigua casa debido al deterioro de la estructura. Ahora podrá regresar a su predio junto con su familia, pero a un hogar nuevo y con condiciones adecuadas de habitabilidad. La obra también dejó un impacto en la economía local, pues durante su ejecución se contrató mano de obra del municipio.
El secretario de Vivienda de Cundinamarca, Lino Pombo, señaló que la inversión se realizó de manera conjunta con la administración municipal y destacó su impacto frente al déficit habitacional y las condiciones de pobreza. Con esta entrega, las 23 familias rurales beneficiadas pasan de enfrentar viviendas deterioradas o condiciones de vulnerabilidad a contar con un hogar propio construido en sus terrenos.

