Más de 2,1 millones de vehículos circularon durante el puente festivo de Todos los Santos. Las cuatro víctimas mortales eran motociclistas; además, 21 personas resultaron lesionadas.
El puente festivo de Todos los Santos dejó un balance trágico en las vías de Cundinamarca. Entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre se registraron 15 siniestros de tránsito, con cuatro personas fallecidas y 21 lesionadas, en medio de la movilización de 2.137.258 vehículos por los corredores de ingreso y salida de Bogotá. Todas las víctimas mortales eran motociclistas: una en Zipaquirá, una en Girardot y dos en Sibaté.
Según el balance preliminar de la Secretaría de Movilidad Contemporánea de Cundinamarca, durante los cuatro días salieron de Bogotá 1.088.849 vehículos e ingresaron 1.048.409. El sábado 31 de octubre fue la jornada más crítica, con ocho siniestros, tres fallecidos y 16 lesionados. El 1.º de noviembre se reportaron dos accidentes sin víctimas y el lunes 2 de noviembre otros dos siniestros que dejaron dos personas heridas. En total, los eventos involucraron a 23 vehículos.
Los controles viales dejaron 368 comparendos y 44 inmovilizaciones. Los operativos se adelantaron en San Antonio del Tequendama, Sibaté, La Mesa, Tena, Apulo, Anapoima, Ricaurte y Villeta, con el apoyo de tres equipos de radar de velocidad. Durante el éxodo se implementaron medidas de pare y siga y contraflujos en el corredor La Mesa–La Gran Vía. Para el retorno del lunes festivo se habilitaron reversibles entre Apulo y el puente Balsillas, y en el tramo Mondoñedo–Soacha. También se restringió la circulación de vehículos de carga de 3,4 toneladas o más en los corredores Chía–Mosquera–La Mesa–Girardot, Los Alpes–Villeta y Chuguacal–Cambao.
En cuanto a la movilidad, la velocidad promedio en los accesos a Bogotá fue de 47,3 km/h. La Autopista Sur presentó la mayor afectación, con un promedio de 19,5 km/h en sentido de ingreso a la capital; la Calle 13 registró 38,7 km/h y la Autopista Norte alcanzó los 67,5 km/h.
La Secretaría de Movilidad reiteró el llamado a respetar los límites de velocidad, conservar la distancia de seguridad y cumplir la señalización vial. El balance, sin embargo, deja una preocupación que sobresale entre las cifras de operación: cuatro personas perdieron la vida y todas se movilizaban en motocicleta, una circunstancia que vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de estos actores en las carreteras del departamento.

