Carrotanques, bombeo, tuberías y obras de acueducto hacen parte de la respuesta de Cundinamarca ante la temporada seca, con 16,8 millones de litros de agua distribuidos a más de 97 mil habitantes.
Más de $2 mil millones ha movilizado Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) para atender el desabastecimiento de agua que afecta a municipios del departamento, en medio de la temporada seca y las alertas emitidas por la CAR. La estrategia, bajo la administración de Jorge Enrique Machuca López y por directriz del gobernador Jorge Emilio Rey Ángel, combina la distribución de agua potable mediante carrotanques con equipos de bombeo, tanques, tuberías y obras para recuperar sistemas de acueducto urbanos y rurales.
De acuerdo con el balance entregado por EPC, la operación de carrotanques suma más de 268 atenciones durante 700 días de operación y ha permitido distribuir 16,8 millones de litros de agua potable, equivalentes a 16.839 metros cúbicos, para más de 97 mil habitantes. Viotá recibió 2.650 m³ para 9.238 personas; Tocaima, 2.861 m³ durante 182 días; Apulo, 5.370 m³ para cerca de 4 mil 900 habitantes, y Facatativá, 1.558 m³ para 10.625 usuarios. En Caparrapí y Villeta, ambos en alerta roja, se entregaron más de 1.900 m³ para atender a más de 32 mil 500 personas. Durante los primeros días de octubre están previstas nuevas brigadas en Puerto Salgar, Villeta, Apulo y Fúquene.
La intervención también incluye recursos para infraestructura. En Viotá se destinan más de $534 millones a la rehabilitación del paso elevado del acueducto urbano, trabajos en la bocatoma y la línea de conducción, además del comodato de un carrotanque por tres meses. Caparrapí recibe una inversión de $132 millones para una motobomba tipo lapicero y mil 350 metros de tubería PEAD; Villeta, $58 millones para 10 tanques de 2 mil litros y mil 500 metros de tubería. En Guaduas se ejecutan $143 millones para reemplazar 160 metros de conducción en Galán Alto y rehabilitar el canal sobre la quebrada Guavinero.
A este paquete se suman electrobombas sumergibles híbridas de 7,5 HP para La Palma y Silvania, con una inversión de $24 millones por equipo; en Silvania también se trabaja en la reposición de tres kilómetros de tubería en la vía Fusagasugá-Sibaté. Puerto Salgar recibió otra electrobomba de 7,5 HP, con una inversión de $27 millones. La respuesta de EPC se mantiene articulada con la CAR y el Comité Hidrológico Regional, mientras se hace seguimiento a las fuentes y sistemas de abastecimiento. La entidad pidió además a comunidades, alcaldías e inspecciones hacer uso eficiente del agua, evitar desperdicios y reportar captaciones ilegales durante la temporada seca.

