El presidente del Congreso, Honorio Henríquez, expresó su rechazo a nuevos impuestos para los colombianos. Su postura fue respaldada por la senadora María Clara Posada, del Centro Democrático, quien anunció que votará contra la iniciativa fiscal del Gobierno de Abelardo De La Espriella.
El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella radicó el jueves 29 de octubre ante el Congreso el proyecto de Ley de Rescate Económico, una iniciativa que busca reducir el déficit fiscal, contener el crecimiento de la deuda y reorganizar el gasto público. Según el Ejecutivo, cerca del 70 % del ajuste estaría a cargo del Estado, mediante recortes del 20 % en gastos de funcionamiento, reducción del 50 % en contratos de prestación de servicios y revisión de transferencias y fondos públicos. La propuesta también contempla la devolución del IVA a población vulnerable y medidas para incentivar la inversión y el empleo. Sin embargo, el componente tributario concentra buena parte de las críticas.
Entre los cambios propuestos está ampliar la base gravable del IVA, eliminar la tarifa del 5 % para determinados bienes y reducir las listas de productos excluidos y exentos. La iniciativa contempla aumentos del IVA al 19 % para licores y vinos, algunos alimentos como café, azúcar, aceites y pastas, además de productos agrícolas como maíz, sal, abonos y fertilizantes. También incluye bebidas azucaradas, cigarrillos, cervezas, vapeadores, apuestas deportivas y juegos de azar por internet; modificaciones para compras internacionales inferiores a 200 dólares, servicios digitales como licencias de software y almacenamiento en la nube, y vehículos híbridos y eléctricos. Incluso se cuestionó el posible aumento del IVA al servicio de internet para los estratos 1, 2 y 3. En materia de ingresos personales, se plantean cambios en el impuesto de renta, reducción de beneficios tributarios para trabajadores, eliminación de la deducción adicional por dependientes y modificaciones en los aportes a seguridad social, incluido el aumento del aporte de los empleados del 4 % al 8 %. También se proponen gravámenes del 15 % para normalizar activos omitidos y del 5 % para determinados criptoactivos, así como cambios en el tratamiento tributario de los rendimientos financieros, con posibles efectos sobre CDT y cuentas de ahorro remuneradas.
Una de las primeras críticas llegó desde el Centro Democrático. El presidente del Congreso, Honorio Henríquez, manifestó su rechazo a nuevos impuestos para los colombianos y sostuvo que «las familias no aguantan un impuesto más». Su posición fue respaldada por la senadora María Clara Posada, quien cuestionó las medidas que, a su juicio, afectan directamente a la clase media y anunció que votará en contra del proyecto. Por su parte, la congresista Catherine Juvinao cuestionó que productos de consumo básico, fertilizantes e incluso el servicio de internet para los estratos 1, 2 y 3 puedan pasar del 0 % al 19 % de IVA, al considerar que sería una medida excesivamente dura.
El exministro de Hacienda Mauricio Cárdenas respaldó la presentación del proyecto y consideró que el recorte del gasto y la búsqueda de mayores ingresos son necesarios para enfrentar la situación de las finanzas públicas. Reconoció que habrá artículos polémicos, pero defendió la discusión de fondo. Luis Fernando Mejía, exdirector de Fedesarrollo, estimó que el ajuste fiscal podría alcanzar cerca del 4 % del PIB hacia 2030. Además, señaló que la iniciativa plantea discusiones estructurales sobre la reorganización del Estado, las transferencias, los fondos públicos, las rentas de destinación específica, la ampliación de la base del IVA y los aportes a seguridad social. A su juicio, el Congreso deberá abordar estos asuntos con criterios técnicos y responsabilidad frente a la sostenibilidad fiscal.

