Más de 56 eventos, vías colapsadas y municipios inundados mantienen en alerta a Cundinamarca mientras autoridades intensifican la atención.

Las intensas lluvias que se han extendido por más de dos semanas tienen en jaque a Cundinamarca, donde ya se reportan más de 56 emergencias activas en distintos municipios, principalmente en el flanco occidental de la cordillera oriental. El gobernador Jorge Emilio Rey Ángel advirtió que las últimas 48 horas han sido especialmente críticas, con precipitaciones torrenciales que han provocado inundaciones, deslizamientos y graves afectaciones a la movilidad.

Uno de los casos más delicados se registra en Facatativá, donde varios barrios resultaron anegados con niveles de agua que superaron los dos metros, generando pérdidas materiales en decenas de hogares. Las autoridades adelantan labores de dragado para disminuir el nivel del agua, así como censos de damnificados y acciones de apoyo humanitario, mientras algunas familias han tenido que trasladarse temporalmente a viviendas de familiares o centros de atención.

La emergencia también afecta la infraestructura vial del departamento. En Pacho se perdió cerca del 70 % de la banca en la troncal del Río Negro, lo que obliga a ejecutar obras urgentes para recuperar la transitabilidad. A esto se suman deslizamientos en la vía Bogotá–Villeta, que provocaron cierres durante varias horas, evidenciando la vulnerabilidad de los corredores viales frente a las lluvias constantes.

De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, las precipitaciones continuarán en los próximos días, lo que mantiene en máxima alerta a los comités de gestión del riesgo. El panorama es aún más incierto ante la posible transición hacia un periodo de sequía en los próximos meses, situación que obligará a las autoridades a enfrentar extremos climáticos consecutivos en el departamento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Escanea el código