El Reporte de Estabilidad Financiera del primer semestre de 2026 advierte una desaceleración del crédito, mayor endeudamiento de los hogares, riesgos fiscales, altas tasas de interés y una creciente exposición de las entidades financieras a los títulos de deuda pública.

Durante la presentación del Reporte de Estabilidad Financiera del primer semestre de 2026, el gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, advirtió que, aunque el sistema financiero colombiano mantiene niveles adecuados de capital y liquidez, enfrenta un entorno complejo marcado por la incertidumbre global, los conflictos geopolíticos, la inflación persistente y los riesgos fiscales internos. El directivo señaló que la economía colombiana creció 2,6 % en 2025 y que para 2026 se proyecta una expansión de 2,4 %, mientras la inflación se ubicó en 5,8 % a mayo de este año y el déficit fiscal continúa siendo una fuente de vulnerabilidad.

Carlos Andrés Quicazán, director de Estabilidad Financiera del Banco de la República, explicó que la cartera de crédito continúa creciendo y registra tasas cercanas al 3 %, pero comienza a mostrar señales de moderación. Según indicó, los bancos han endurecido las condiciones para otorgar préstamos, especialmente en los segmentos comercial y de vivienda, mientras que las encuestas de la entidad evidencian una menor demanda de crédito. Aunque la morosidad general de la cartera ha disminuido y la rentabilidad del sector financiero mejoró, el funcionario alertó que algunos indicadores muestran señales de deterioro en créditos de consumo, particularmente en tarjetas de crédito, financiación de vehículos y préstamos de libre inversión.

El reporte también señala que el endeudamiento de los hogares continúa aumentando en relación con sus ingresos y que esta tendencia podría mantenerse durante la primera parte de 2026. A esto se suma una mayor carga financiera para las familias y un crecimiento de las obligaciones adquiridas con entidades no vigiladas por la Superintendencia Financiera. En el caso de las empresas, la morosidad se redujo de manera general, aunque persisten niveles elevados en sectores como salud, comercio, manufactura, minería y electricidad, por lo que el Banco recomendó mantener un monitoreo cercano.

Durante la rueda de prensa, el gerente técnico del Banco de la República, Hernando Vargas, afirmó que el aumento de las tasas de interés de largo plazo observado desde mediados de 2025 responde principalmente al deterioro de la situación fiscal del país y a la incertidumbre sobre sus perspectivas, además del comportamiento de las tasas en Estados Unidos. Explicó que esta situación está impactando directamente el crédito hipotecario, debido a la creciente influencia que tienen los títulos de deuda pública del Gobierno sobre las tasas de financiación de vivienda.

Por su parte, Andrés Murcia, subgerente monetario y de inversiones internacionales, explicó que unas tasas de interés más altas pueden elevar los costos de captación de los bancos, aumentar la morosidad, reducir la demanda de crédito y afectar la rentabilidad de las entidades. El Banco identificó como principales riesgos para el sistema financiero la incertidumbre económica y geopolítica mundial, las condiciones financieras más restrictivas y la creciente exposición de bancos e intermediarios a los Títulos de Tesorería (TES). No obstante, los ejercicios de estrés realizados concluyen que el sistema financiero colombiano mantiene la capacidad suficiente para resistir escenarios adversos de gran magnitud.

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