En medio del colapso financiero que golpea a hospitales públicos del país, la Gobernación de Cundinamarca asegura estabilidad, pagos al día y una reducción drástica del riesgo hospitalario.

Mientras la crisis del sistema de salud se profundiza a nivel nacional por las deudas acumuladas de las EPS y la incertidumbre sobre el futuro del modelo, Cundinamarca se desmarca del escenario de colapso. El gobernador Jorge Emilio Rey afirmó  a través de su cuenta de X, que los hospitales departamentales cerraron 2025 con salarios, obligaciones laborales y proveedores médico-quirúrgicos completamente al día.

Desde la Gobernación se atribuye este resultado a decisiones administrativas y financieras que contrastan con la situación de otros territorios del país. Cada hospital opera bajo un plan de sostenibilidad que prioriza el control del gasto, la compra unificada de insumos, la renegociación de tarifas y una gestión técnica de los costos, medidas que, según el mandatario, han permitido sostener la red hospitalaria en medio de la crisis.

Rey resaltó además el rol de la Secretaría de Salud de Cundinamarca y la alianza con Price Waterhouse Coopers (PwC), que derivó en la creación de herramientas de seguimiento financiero para anticipar riesgos y advertir a los gerentes hospitalarios sobre decisiones que podrían comprometer la estabilidad económica de las instituciones.

Las cifras refuerzan el mensaje político del gobierno departamental: en 2024, 17 hospitales estaban en alto riesgo financiero; al cierre de 2025, solo siete mantienen esta condición, y la proyección para 2026 es cerrar la vigencia sin ningún hospital en ese nivel de vulnerabilidad. Un resultado que cobra especial relevancia en un momento en el que la crisis de la salud se ha convertido en uno de los principales frentes de debate entre el Gobierno Nacional y los territorios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Escanea el código