Las lluvias dejan 44 incidentes en marzo y 115 en lo corrido de 2026.
Las intensas lluvias que han caído en Cundinamarca en las últimas horas provocaron 14 emergencias, afectando principalmente la movilidad y la infraestructura vial. Municipios como Pacho, San Francisco y Facatativá concentran los mayores impactos, con reportes de desbordamientos, crecientes súbitas y movimientos en masa que mantienen en alerta a las autoridades.
En Pacho, el río Negro se salió de su cauce en la vereda Santa Inés, generando daños en la vía de acceso al puente Pasuncha, mientras que en Bermejal un deslizamiento obligó a evacuar preventivamente una vivienda. En San Francisco, aunque no se reportan afectaciones a casas, el aumento del caudal de los ríos Cañas y San Miguel mantiene monitoreo constante, sumado a varios derrumbes que afectan corredores viales estratégicos.
Facatativá también enfrenta un panorama complejo tras el desbordamiento del río Botello, que causó inundaciones en sectores urbanos y rurales como Villa Miriam y Villa Olímpica, además de deslizamientos en Mancilla y Tribuna. A estos eventos se suman emergencias en La Vega, Quipile y El Peñón, donde se registran inundaciones, represamientos y arrastre de material.
Las autoridades departamentales mantienen activos los equipos de atención con maquinaria y personal en distintos frentes para recuperar la movilidad y reducir riesgos. Al mismo tiempo, se avanza en la evaluación de daños mientras se hace un llamado a la ciudadanía a extremar precauciones, especialmente en zonas cercanas a ríos, quebradas y laderas.

