La Fiscalía abrió investigación formal contra Lucho Herrera y su hermano Rafael por la presunta desaparición de cuatro campesinos en 2002; testimonios señalan alianzas con estructuras paramilitares para despojo de tierras.
La Fiscalía General de la Nación abrió formalmente investigación contra el exciclista Lucho Herrera y su hermano Rafael Herrera por su presunta participación en la desaparición forzada de cuatro personas en la vereda La Aguadita, zona rural de Fusagasugá, hechos ocurridos en octubre de 2002. De acuerdo con el ente acusador, los elementos materiales probatorios indicarían que ambos habrían recurrido a integrantes de las extintas Autodefensas Campesinas del Casanare, grupo que tuvo presencia en la región del Sumapaz entre 2002 y 2003.
Según la investigación, el 23 de octubre de 2002 un grupo de hombres que se identificaron como agentes del DAS llegó al sector bajo el argumento de que en la zona operaban supuestos milicianos de las FARC que robaban ganado y amenazaban a los propietarios. Ese mismo día, cuatro vecinos de predios aledaños a las propiedades de la familia Herrera fueron retenidos y desde entonces se desconoce su paradero. La Fiscalía precisó que no existe evidencia de que las víctimas tuvieran vínculos con grupos armados ni antecedentes delictivos.
Testimonios recopilados por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Fusagasugá, en documentos fechados el 7 de abril de 2025, incluyen declaraciones de exintegrantes de las Autodefensas Campesinas del Casanare, quienes se atribuyen la desaparición y asesinato de las víctimas. En esos relatos se afirma que los cuerpos fueron enterrados en una finca ubicada sobre la vía Novilleros–La Aguadita, señalada como propiedad del exciclista, y que posteriormente la misma estructura armada concluyó que el objetivo real de la acción era el despojo de tierras.
La Fiscalía confirmó que los restos de dos de las víctimas fueron hallados en 2008 en un terreno de Silvania, Cundinamarca, y entregados a sus familias en diciembre de 2025. Por estos hechos, Lucho Herrera y Rafael Herrera serán vinculados mediante diligencia de indagatoria el próximo 6 de febrero por el delito de desaparición forzada. Adicionalmente, Rafael Herrera fue vinculado por el delito de acceso carnal violento contra un menor de edad, conducta conocida dentro del curso de la misma investigación.

