Tras años de concesión privada y una profunda crisis en la atención, el gobernador de Cundinamarca anunció la reapertura del Hospital San Rafael bajo la operación del Hospital Universitario de La Samaritana.
Después de casi una década marcada por cuestionamientos al modelo de concesión privada, el Hospital San Rafael de Girardot iniciará una nueva etapa bajo la administración de un operador público. Así lo anunció el gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, quien confirmó que el Hospital Universitario de La Samaritana asumirá la operación del centro asistencial, una decisión con alto impacto político y sanitario para el Alto Magdalena.
El mandatario explicó que el proceso avanzó con rapidez institucional: el Ministerio de Salud aprobó en tiempo récord la modificación del programa territorial de redes, se firmó un memorando para la terminación anticipada del contrato con Lumian Medical S.A.S. (vigente desde 2015), y se realizó la entrega formal de la infraestructura, equipos biomédicos y mobiliario a la ESE de Girardot, bajo la vigilancia estricta de la Secretaría de Salud departamental.
Durante la fase de transición, comprendida entre el 31 de enero y el 2 de marzo, el Hospital San Rafael de Girardot no prestará servicios, mientras el Hospital Universitario de La Samaritana adelanta las adecuaciones, el alistamiento de la infraestructura y la contratación del personal requerido. En este periodo, las EPS deberán garantizar la atención de los usuarios en las IPS habilitadas de la ciudad y la región, y para los casos de alta complejidad, el gobernador Jorge Rey precisó que los pacientes de Girardot serán priorizados para su atención en el Hospital Universitario de La Samaritana en Bogotá y en el Hospital de Fusagasugá.
Según el cronograma oficial, el 2 de marzo se abrirán servicios básicos y quirúrgicos, en abril llegarán áreas de mayor complejidad, incluida la atención de partos y cuidados intensivos, y en julio se proyecta la entrada de especialidades de alta complejidad. Para el gobierno departamental, se trata de recuperar un hospital resolutivo y humanizado; para la ciudadanía.

