Las palabras de Gustavo Petro tras consejo de ministros generan cuestionamientos sobre la gestión sanitaria y la responsabilidad institucional.
La muerte de Kevin Arley Acosta, niño de siete años con hemofilia que falleció tras un golpe en la cabeza luego de caer de una bicicleta, generó controversia nacional después de que el presidente Gustavo Petro afirmara en consejo de ministros que hubo “dos causas agravantes”: no haber recibido el medicamento y el accidente. El mandatario pidió investigar si existieron fallas administrativas en la entrega del tratamiento por parte de Nueva EPS y aseguró que hay recursos en el sistema, aunque mencionó que en ese caso estarían represados por un embargo. Además, sostuvo que la prevención también recae en la familia y señaló que “si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, tiene menos riesgos”.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, explicó que el menor sufrió un trauma craneoencefálico tras la caída y reiteró que los pacientes con hemofilia deben restringir actividades que impliquen alto riesgo de golpes severos. Añadió que se adelanta una investigación detallada para establecer si hubo responsabilidades en la atención o en la entrega del medicamento y que será de suma importancia el resultado de la autopsia para determinar la causa exacta del fallecimiento.
La senadora y candidata presidencial Paloma Valencia anunció que promoverá acciones legales tras el fallecimiento de Kevin y señaló que existe una responsabilidad directa del Gobierno en la gestión del sistema y en la garantía oportuna de medicamentos para pacientes con enfermedades de alto costo. Por su parte la Defensoría del Pueblo dijo: «Hoy todos somos Kevin Acosta. La muerte de Kevin no es responsabilidad de su mamá, porque el cuidado no es una carga solo de las mujeres y las madres. La mamá no tiene por qué ser revictimizada. El cuidado es un derecho humano, igual que la salud. El sistema de salud, en su conjunto, falló en el cuidado de Kevin».
La Federación Colombiana de Enfermedades Raras lamentó profundamente el fallecimiento de Kevin y afirmó que, “Negar el acceso a tratamientos no es solo un error administrativo, es una vulneración al derecho fundamental a la salud y a la vida”. el exministro Juan Fernando Cristo fue enfático en afirmar que «¡No hay derecho! Basta de echarse la culpa entre gobierno y oposición por la crisis del sistema. Mucho menos responsabilizar a la mamá de Kevin Acosta: su hijo no recibió el medicamento a tiempo. Reconozcamos la crisis de la Nueva EPS y avancemos en soluciones que pongan a Los pacientes primero».
En un análisis técnico divulgado en un informe especializado en salud pública, se recordó que la hemofilia requiere esquemas de tratamiento preventivo continuos para disminuir el riesgo de hemorragias graves ante cualquier trauma, por lo que cualquier retraso en la aplicación del medicamento debe ser evaluado con rigor médico y administrativo.

