Entre el choque con Enel, la crisis hospitalaria y la disputa por la candidatura azul, el representante expone su balance y su apuesta para el 8 de marzo.
El representante a la Cámara Julio Roberto Salazar aseguró que su continuidad en el Congreso se sustenta en una tarea “de territorio, de escucha y de defensa de la gente”, reivindicando su rol en las denuncias contra Enel, a la que calificó como una multinacional “abusiva con los usuarios de Cundinamarca”. Señaló que, ante la inoperancia de la Superintendencia de Servicios Públicos, su equipo ha tenido que interponer semanalmente derechos de petición y tutelas para obligar a la empresa a responder a los ciudadanos. “Soy un hombre que no tolera las injusticias”, afirmó, destacando también su seguimiento a casos críticos como el suministro de agua en Cáqueza y las afectaciones por concesiones viales en varios corredores del departamento.
Salazar también advirtió sobre el deterioro del sistema de salud, denunciando que las EPS intervenidas acumulan deudas millonarias con los hospitales de Cundinamarca, lo que podría convertirse —según dijo— en “una bomba de tiempo”. En materia legislativa, recordó proyectos como la Ley de Economía Plateada, la iniciativa para los cuidadores de personas con discapacidad y el proyecto que busca facilitar la intervención de vías terciarias mediante el acceso al recebo, una demanda histórica de los municipios rurales. Aseguró que la falta de inversión nacional en el sector agropecuario ha sido evidente: “No tenemos una plaza de mercado, una planta de transformación ni un centro de acopio del Gobierno Nacional. No hay nada que mostrar”.
De cara a las elecciones de 2026, el representante defendió la solidez de la lista conservadora en Cundinamarca y reiteró que buscará revalidar su credencial, pese a que algunos sectores consideran que “no la tiene fácil”. Aseguró que su respaldo crece con nuevos liderazgos y que su campaña se basa en transparencia: “Julio Roberto es un hombre de manos limpias. Nadie puede decir nada de nosotros”. También anunció que su fórmula oficial al Senado será la congresista Soledad Tamayo, con quien afirma haber desarrollado un trabajo articulado en el legislativo.
Finalmente, Salazar criticó el desempeño del Gobierno Nacional en materia agropecuaria, insistió en la urgencia de fortalecer las Umatas para garantizar asistencia técnica a los campesinos y reiteró su compromiso con la reforma rural integral, que considera quedó frenada. Sobre el panorama presidencial, confirmó que el Partido Conservador irá con candidato propio a una consulta interpartidista, en medio de una disputa interna entre Efraín Cepeda, Juana Carolina Londoño y Felipe Córdoba. Y, frente a rumores de adhesiones externas, soltó la frase que marcó el cierre de la entrevista: “El único Tigre que me quita el sueño es el Tigre Gareca”.

