Más de 30 atentados, muertos y caos en el suroccidente del país, mientras la reciente encuesta de Invamer ubica a Iván Cepeda con 44,3% de intención de voto, liderando con amplia ventaja la carrera presidencial en primera vuelta.
El país cerró uno de los fines de semana más violentos recientes con una seguidilla de ataques que golpearon con fuerza a Cauca, Valle del Cauca y Nariño. El comandante del Ejército, general Hugo López Barreto, confirmó que desde el viernes se registraron al menos 31 acciones terroristas, la mayoría en Cauca, incluyendo quema de vehículos, hostigamientos y ataques a infraestructura. La vía Panamericana volvió a ser epicentro de la crisis, con cierres que afectaron la movilidad entre Popayán y Cali, mientras en El Tambo un radar aéreo quedó fuera de operación.
La peor tragedia se vivió en Cajibío, Cauca. Allí, la activación de un artefacto explosivo contra un bus dejó un saldo devastador que con el paso de las horas ascendió a por lo menos 20 personas muertas y decenas de heridos. Reportes iniciales, como los de la Fundación PARES, hablaban de 14 fallecidos y 39 lesionados, cifras que evidencian la magnitud de un ataque que volvió a poner en evidencia la sevicia con la que operan las disidencias de ‘Iván Mordisco’. En total, en apenas 48 horas se contabilizan entre 26 y 31 atentados en distintas zonas del país.
La reacción del Estado se ha centrado en reforzar corredores estratégicos y aumentar el pie de fuerza, con decenas de pelotones desplegados en puntos críticos. Sin embargo, la ofensiva armada también encendió alertas sobre la seguridad electoral, incluyendo advertencias por posibles amenazas contra candidatos. En medio de este escenario, desde distintos sectores han surgido cuestionamientos sobre la capacidad del Gobierno para contener la escalada violenta en una región históricamente golpeada.
Mientras el país cuenta muertos y ataques, la encuesta de Invamer ubica a Iván Cepeda con un 44,3% muy por encima de sus contendores, Abelardo de la Espriella (21,5%) y Paloma Valencia (19,8%). Así, Colombia queda atrapada entre dos realidades, una violencia que recrudece con ataques coordinados y de alto impacto, y un escenario político en el que, pese a todo, Iván Cepeda sigue dominando la carrera hacia la primera vuelta.


