El Hospital San Rafael lidera la red departamental que busca salvar la vida de bebés prematuros y combatir la desnutrición infantil.
El Hospital San Rafael de Fusagasugá opera uno de los tres bancos de leche humana existentes en Cundinamarca, junto a los de Facatativá y Zipaquirá. Esta iniciativa hace parte de una de las metas del gobernador Jorge Emilio Rey: crear una red departamental de bancos de leche humana que atienda a los niños más vulnerables del territorio. La jefe del servicio, Consuelo Gutiérrez, explicó que el objetivo principal es claro y contundente: salvar vidas.
La leche donada se convierte en la única opción alimentaria para neonatos hospitalizados, bebés prematuros y niños menores de seis meses que enfrentan cuadros de desnutrición aguda. También ayuda a aquellos pequeños cuyas madres están en cuidados intensivos o atraviesan situaciones que impiden la lactancia. Antes de ser entregada, la leche pasa por un estricto proceso de calidad y pasteurización para garantizar su seguridad.
Fusagasugá trabaja articuladamente con hospitales de Soacha y Arbeláez, que actúan como entes recolectores para captar leche materna en otras zonas del departamento. La idea es que mamás lactantes de municipios como Pasca, Silvania, Tibacuy, Cabrera, Pandi y Venecia puedan donar su leche, incluso desde sus hogares, para ser procesada en el hospital. La donación es voluntaria y cada gota puede representar una oportunidad de vida.
La jefe Gutiérrez hizo un llamado urgente a las madres de la región: “Así como un banco de sangre necesita donantes, nosotros también. Si no hay leche donada, hay bebés que no reciben el alimento que les puede salvar la vida”. El Hospital San Rafael reitera que el Banco de Leche está en funcionamiento y tiene las puertas abiertas para quienes deseen donar. La esperanza también se alimenta.
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