La historia de Zonia Esperanza Trujillo Chaparro revela el valor de los servicios esenciales que sostienen la operación del Hospital San Rafael de Fusagasugá, un modelo que hoy es referente nacional.

Durante 38 años, Zonia Esperanza Trujillo Chaparro ha dedicado su vida al Hospital San Rafael de Fusagasugá, donde inició como supernumeraria en 1988, luego secretaria de la dirección —hoy gerencia— y actualmente líder del servicio de lavandería y costurería. Su trayectoria la ha llevado a ocupar encargos en todos los servicios administrativos, incluida la subgerencia administrativa. Su memoria histórica permite reconstruir momentos críticos del sector salud, desde paros de 56 días y meses sin salario en los años 2000, hasta el enorme impacto que dejó la pandemia. “Aquí uno prácticamente ha vivido más que en su propia casa”, cuenta.

Trujillo destaca que la lavandería y la costurería, servicios poco visibles para el público, son fundamentales para el funcionamiento hospitalario: sin insumos limpios, desinfectados y disponibles, no hay cirugías, hospitalización ni atención posible. El hospital confecciona más de 63 tipos de prendas dentro de sus instalaciones y ha logrado modernizar completamente sus procesos, pasando de registros manuales a sistemas digitalizados, lo que hoy lo convierte en referente para hospitales de Bogotá, Soacha y otras instituciones del país. Incluso clínicas del Valle del Cauca viajarán en los próximos días para conocer y replicar el modelo que opera en Fusagasugá.

La líder administrativa recuerda también episodios difíciles, como el conato de incendio en la antigua caldera del hospital, una de las primeras importadas al país hace 70 años. Gracias a que ocurrió en pleno día, se evitó una tragedia como la registrada en el hospital de Ibagué, donde fallecieron 11 trabajadores. Pese a estos desafíos, Trujillo resalta que la gestión actual ha garantizado pagos cumplidos y estabilidad laboral, a diferencia de las crisis que aún viven hospitales en otras regiones del país.

Desde la colada de ropa quirúrgica y hospitalaria hasta la confección de prendas para pacientes y viviendas médicas, el equipo que lidera Sonia sostiene un proceso vital que, aunque silencioso, define la calidad del servicio. La blancura impecable de las sábanas y el orden de los servicios no son obra de la casualidad: son el resultado de décadas de experiencia, dedicación y un modelo que hoy inspira a otras instituciones. Estas son las historias positivas que destaca Fusagasugá Noticias, Periódico de Sumapaz,  Cundinamarca, Colombia y el mundo.

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