Aquí la información en contexto con reacciones.

El pasado miércoles 10 de diciembre, Donald Trump dijo desde la Casa Blanca que Gustavo Petro “será el siguiente” si no frena la producción de cocaína en Colombia. Aseguró que en el país existen “fábricas” que envían droga directamente a Estados Unidos y advirtió que el mandatario colombiano “va a meterse en problemas” si no cambia de rumbo.

Petro respondió horas después, durante un Consejo de Ministros transmitido en directo. Dijo que Trump está “muy desinformado” sobre lo que ocurre en Colombia y aseguró que su administración destruye laboratorios de cocaína de manera constante. Señaló que el país no acepta amenazas y anunció que extenderá una invitación formal para que Trump pueda ver las operaciones antidrogas en terreno, ya sea en Bogotá o Cartagena.

Por su parte, María Fernanda Cabal afirmó que esto es parte de las consecuencias de la política de “paz total”. Camilo Romero rechazó el mensaje por considerarlo una amenaza directa al país. Jota Pe Hernández insinuó que Petro podría terminar enfrentando procesos en Estados Unidos, mientras León Fredy Muñoz advirtió que declaraciones de ese tipo podrían interpretarse como un intento de presionar o desestabilizar al Gobierno colombiano.

Trump insiste en que Colombia sigue siendo un punto clave en la cadena del narcotráfico hacia Estados Unidos, mientras Petro sostiene que su estrategia ha mostrado resultados y que las críticas parten de información incompleta. Por ahora, el Gobierno colombiano espera concretar la invitación a Trump y bajar la tensión.

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