El país continúa en brote epidemiológico desde 2023. Más de la mitad de los contagios afecta a menores de 19 años y el 87 % ocurre en estratos bajos.
Colombia atraviesa una de las peores temporadas de dengue de la última década. Según el más reciente boletín del Instituto Nacional de Salud (INS), hasta el 2 de noviembre de 2025 se han notificado 111.284 casos de la enfermedad, de los cuales el 36 % presenta signos de alarma y el 1 % corresponde a dengue grave. El país se mantiene en brote epidemiológico desde 2023, con los departamentos de Santander, Córdoba, Meta, Norte de Santander y Antioquia entre los más afectados. En comparación con el mismo periodo del año anterior, Vichada, La Guajira y Atlántico registran los mayores incrementos porcentuales de contagio, con alzas superiores al 100 %.
El impacto sobre la población infantil y juvenil sigue siendo alarmante: el 57 % de los contagios —más de 63.000 casos— corresponde a menores de 19 años, según el INS. Entre enero y octubre se han registrado 39.400 hospitalizaciones y 138 muertes asociadas al dengue, de las cuales 95 fueron confirmadas y 43 permanecen en estudio. Desde la entidad advirtieron que “el dengue mantiene niveles altos de transmisión en gran parte del país, con especial afectación en niños y jóvenes. Es necesario reforzar la prevención y la vigilancia en todos los territorios”.
El dengue también tiene un fuerte impacto económico: un estudio publicado en PLOS Neglected Diseases estima que el país pierde más de US$250 millones anuales entre costos directos e indirectos por atención médica, tratamientos y ausentismo laboral. Ante este panorama, expertos insisten en que las medidas tradicionales —como la eliminación de criaderos y el uso de repelentes— deben complementarse con vacunación. “La vacuna contra el dengue es eficaz y segura, tanto para quienes ya tuvieron la enfermedad como para quienes no”, explicó Adriana Méndez, gerente general de Takeda Colombia, al destacar que la protección comienza 14 días después de la primera dosis y se refuerza con una segunda aplicación tres meses después.
“El dengue no da tregua y cada muerte es una tragedia evitable”, concluyó Méndez. Las autoridades sanitarias reiteran que la prevención es tarea de todos y que, sin acción colectiva, el virus seguirá cobrando vidas en las zonas más vulnerables, donde el 87 % de los casos se concentra en estratos 1 y 2.

