Procurador y contralor exigen sensibilidad y responsabilidades tras la muerte de Kevin Acosta y centran la atención en Nueva EPS.

La muerte del niño Kevin Arley Acosta Pico, de siete años, diagnosticado con hemofilia A severa, desató remezón institucional. El procurador general, Gregorio Eljach, pidió al presidente Gustavo Petro y al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, actuar con “sensibilidad y respeto por el dolor ajeno”, al considerar que sus declaraciones frente al caso indignaron a buena parte del país.

El jefe del Ministerio Público recordó que el mandatario debe encarnar la unidad nacional y advirtió que Colombia atraviesa un momento complejo que exige ponderación en las palabras y en las decisiones. El pronunciamiento se dio luego de la controversia generada por comentarios oficiales que atribuyeron el fallecimiento a un accidente en bicicleta y a eventuales fallas en medidas de prevención.

A la voz de la Procuraduría se sumó el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, quien alertó sobre la crítica situación financiera de varias EPS intervenidas y advirtió que cuando el Estado asume la administración directa, también asume la responsabilidad política y administrativa por sus resultados. “¿Quién responde? Pues quien interviene”, señaló.

La Procuraduría solicitó a la Superintendencia de Salud reforzar la vigilancia sobre la Nueva EPS y entregar información detallada sobre sus estados financieros, flujo de recursos y cumplimiento en la entrega de medicamentos. El caso de Kevin, que según su familia no recibió oportunamente el tratamiento que requería, se convierte hoy en un punto de inflexión que obliga a revisar con rigor la gestión del sistema y la protección efectiva del derecho a la salud.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Escanea el código