El escrache no es una denuncia judicial formal, sino una acción de protesta social para evidenciar públicamente a un presunto agresor.

Por Fernando Calderón España.

El escrache no es una denuncia judicial formal, sino una acción de protesta social para evidenciar públicamente a un presunto agresor.La Corte Constitucional de Colombia ha reconocido el escrache como una manifestación del derecho a la libertad de expresión y de información.

Lo que no ha dicho la Corte Constitucional es cómo se repara un daño a una persona acusada públicamente ante un escrache sin pruebas, fundamentado sólo en la percepción del presunto, también, afectado(a), y a quien nunca se le pudo comprobar la agresión laboral o sexual.

¿La Corte no estaría dándole vía libre a la conversión en verdad de un rumor que puede ser mal intencionado? ¿En dónde queda la presunción de inocencia? Cómo se va a resarcir la imagen de una persona que ha sido acusada de una agresión y la acusación es, de manera comprobada, producto de una venganza montada para desprestigiar y hacer daño.

Así como se reconoce la denuncia pública, ¿cómo reconocer que existe el derecho a la defensa y que esta sea pública y con la misma exposición de la denuncia?¿No estaríamos, dándole un golpe bajo al derecho y a la ley?

Preguntas que hago a la luz de la comprensión y usando el mismo argumento por el cual la Corte valida el escrache: la manifestación del derecho a la libre expresión e información.
A veces por defender la justicia y el respeto al apreciado género femenino, se pueden estar violando los derechos de otros.

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