El emisor defendió mantener la tasa en 11,25% y negó motivaciones políticas o beneficios al sistema financiero.
El Banco de la República respondió a cuestionamientos sobre el nivel de las tasas de interés con un mensaje centrado en criterios técnicos. A través de una columna, el codirector Mauricio Villamizar sostuvo que las decisiones de política monetaria no responden a gobiernos sino a variables como inflación, crecimiento y condiciones macroeconómicas.
El funcionario señaló que es incorrecto afirmar que las tasas han subido más en el actual gobierno. Según explicó, en este periodo han aumentado en ocho ocasiones, han bajado en diez y se han mantenido estables en 26 reuniones, con un incremento neto de 2,25 puntos porcentuales, menor al del gobierno anterior.
También desestimó la idea de que las tasas altas favorecen a los bancos. Indicó que el encarecimiento del crédito eleva la morosidad, obliga a mayores provisiones y afecta el valor de activos financieros. Advirtió que el aumento del salario mínimo ha tenido efectos inflacionarios, visibles en el repunte de la inflación y en el deterioro de las expectativas.
Sobre los señalamientos de sesgo político, Villamizar afirmó que “esta lectura politiza decisiones que, por diseño institucional, son técnicas” y reiteró que la Junta actúa con el objetivo de preservar la estabilidad de precios y la sostenibilidad macroeconómica.

